martes, 3 de junio de 2014

Y mirándote pensaba, no recuerdo bien qué, y  con los ojos aún cerrados se dibujó un gesto en tu simétrica cara que no logré entender.

Igual, por qué necesitaba entender un gesto en tu cara mientras dormías? Podría haber sido simplemente porque algo te hizo cosquillas en alguno de tus cachetes no muy pronunciados y colorados o a lo mejor estabas sumergido en un sueño. O pesadilla.

Y pensé, por qué yo dormía y él sí?

Terrible era el sueño que tenía, pero no dormía. Él sí.

Al observar cómo de nuevo se formaba ese gesto en tu cara, una sensación nada agradable que empezó por mi panza y se fue extendiendo hasta la punta de mis pies y las puntas de mis pelos alocados por la fricción con las sábanas y la almohada, me empezó a consumir asustándome un poco.

¿Consumir?

Pero sólo un poco, porque "ya había sentido esta sensación varias veces" pensé. Es una sensación bastante peculiar.


Y así fue. Te tenía al lado mío como si fueramos uno, te miraba y me veía a mí envuelta en todo lo que sos.
Y me puse a pensar en cómo habíamos llegado a esta situación, cuánto lo habíamos imaginado, cuánto en nuestras mentes se movió y de repente con los ojos aún cerrados se dibujó un gesto en tu simétrica cara que no logré entender.
Igual, por qué necesitaba entender un gesto en tu cara mientras dormías? Es un poco ilógico, podría haber sido simplemente porque algo te hizo cosquillas en uno de tus cachetes colorados o a lo mejor estabas sumergido en un sueño, o pesadilla.
Y bueno, por qué yo no dormía y el sí? Bueno, no es que siempre quiero saber todo, no es que me intrigaba todo y constantemente estaba haciendo preguntas, pero pero al hacerlo, al observar ese gesto una sensación nada agradable que empezó por mi panza y se fue extendiendo hasta la punta de mis pies y las puntas de mis pelos alocados por la fricción con las sábanas y la almohada
me empezó a consumir.
cómo son posibles semejantes ideas en mi cabeza'

vienen y se van, vienen y se van.
quiero que se queden o que se vayan?

que vengan y se vayan
que vengan y se vayan
He pasado toda la noche sin dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de maneras diferentes
de como ella me parece.
Hago pensamientos con el recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo
con su semejanza.
Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.
Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.
No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que
quiero. Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.

F. Pessoa